jueves, 9 de julio de 2009

El Orgullo

Cuando tenemos una discusión, a veces, no nos damos cuenta, de que no siempre tenemos la razón, sino que la puede tener el otro. Esto me ha pasado, recientemente en una discusión familiar; yo se que no siempre tengo la razón evidentemente, pero, cuando la tengo la tengo. Pues es increíble a veces, como somos tan poco humildes, y dejamos paso al orgullo, y en vez de rectificar, le damos vuelta a las cosas y las enrebesamos de tal manera, que es todo por no disculparnos. Y a veces, no hace ni falta eso, me refiero al disculparse, sino, simplemente en reconocer la evidencia...
A veces me pregunto... ¿por qué somos tan orgullosos?; preferimos "dar la vuelta a la tortilla" (a nuestra manera claro), a las cosas, e insultar y hacer sentir mal al otro, faltándole al respeto, humillándole, o haciendo que se sienta así, antes de reconocer que uno no tiene razón, y que todo sería más sencillo, si nos respetásemos más unos a otros y tuviésemos sólo un poquito más de humildad...
Pero hay que aceptar las cosas como vienen, las personas no son como uno quiere que sean, sino como ellas son(vaya lío de palabras que me he echo yo sola) y tambén eso hay que respetar.

5 comentarios:

chema dijo...

había un tío-abuelo mío que sobrepasó los 80 años con una excelente salud. era un hombre muy pragmático y poco dado a teorizar, pero las pocas veces que lo hacía le escuchaba con mucha atención, pues teniendo tanta experiencia de la vida, lo que él pudiera decir para mí tenía mucho valor. y decía que para convivir a veces era necesario "perder tu derecho", es decir, ceder aunque en el fondo sepas que tienes razón. lógicamente, no se debe ceder siempre, porque entonces te quedas anulado. supongo que habrá que ceder en los casos en los que ves que con ello ganas más de lo que podrías ganar si tratas de hacer valer tu punto de vista. y desde luego, como tú bien dices, no empeñarse en imponer el propio punto de vista y en tener razón cuando se sabe que no se tiene la razón. pero eso ocurre, desgraciadamente la naturaleza humana es así.
espero que en tu casa las cosas se hayan tranquilizado un poco, nuria. aquí nos tienes para escucharte y para lo que haga falta.
un beso

CGR dijo...

Pues sí, hija, todos tenemos nuestros momentos de terquedad y cabezonería pero como bien decía el abuelo de Chema, a veces hay que ceder aunque se tenga razón. Pero a veces también hay que luchar por establecer esa razón. Lo que se debe evitar ante todo es llegar al insulto porque eso es, al final, lo más fácl y, desde luego, lo más triste.

Shirat dijo...

Yo suelo ser de las que ceden salvo si es algo que me afecte mucho. Las discusiones me ponen malísima y suelo retirarme antes de empezar a polemizar, porque me llevo mucho disgusto.
Chema, tu tío abuelo tenía toda la razón del mundo.
Nuria, yo también espero que estés mejor.
Besos.

Aurin dijo...

Toy bien,no os preocupéis, un poco plof, pero bien.Nada sobre lo que me sienta yo víctima, ni nada por el estilo, el problema es que en mi familia, se hace mucho daño, y se humilla mucho,y eso duele... pero, con ignorar o la menos intentarlo, vale; no será por lo que yo cedo!!!, pero, en fín hay que ser positivos

anele dijo...

Uh, vaya razón tenía el abuelo de Chema. Estoy de acuerdo al 100%. El problema es que la gente tiene un escaso sentido de la autocrítica. Tengo (mejor dicho: tenía) una amiga que SIEMPRE tiene que llevar razón porque es la más lista. Creo que voy a copiarme la frase del abuelo y si algún día vuelvo a encontrármela por el mundo, se la regalo, a ver si la pone en práctica. Cuántas veces he "perdido mi derecho" por no discutir con ella durante horas, porque el final siempre es el mismo, ella nunca se apea del burro. Hasta su novio lo reconoce.

Pues acabo de llegar aquí gracias a un mensaje que me han enviado, avisándome de que cambiabas de blog (bueno,una mudanza obligada, mejor dicho) y me he quedado alucinada. No sé qué habrá pasado, pero te envío un sincero abrazo y que sea para bien.